Los coronavirus son una gran familia de virus que pueden causar enfermedades. En humanos, los coronavirus originan desde afecciones respiratorias leves como el resfriado hasta formas más severas . El actual brote de coronavirus está generando una afección conocida como COVID-19.
Los síntomas más comunes son fiebre (80% de los casos), cansancio (40%) y tos seca (70%) . Además, algunas personas pueden presentar malestar general, dolores y molestias, congestión nasal, secreción nasal, dolor de garganta, dificultades respiratorias, cefalea y perdida del apetito.
Actualmente, no existe tratamiento médico específico para este nuevo virus, solamente se tratan los síntomas. Asimismo, el consumo de determinados alimentos o seguir una dieta determinada no puede prevenir ni disminuir el riesgo de contagio en personas sanas, y en personas enfermas la dieta solamente podría ayudar en el manejo de los síntomas de la propia enfermedad, pero en ningún caso tratarla.
Recomendaciones dietéticas en pacientes con COVID-19 con sintomatología leve en domicilio.
En cuanto a la elección de alimentos y bebidas, una alimentación saludable habitual es la recomendación para toda la población, y también para personas afectadas de COVID-19 con sintomatología leve y/o asintomáticas. Una alimentación saludable se define como ‘aquella que es suficiente, completa, equilibrada, satisfactoria, segura, adaptada al comensal y al entorno, sostenible y a disposición inmediata.
En general, y teniendo en cuenta que el patrón alimentario de nuestra población es recomendable el consumo de alimentos de origen vegetal como frutas, hortalizas, legumbres, cereales y sus productos derivados como el pan o la pasta, arroz y otras semillas, principalmente en sus variedades integrales, frutos secos y aceite de oliva, especialmente el virgen extra y, en menor medida, alimentos de origen animal como carnes, pescados, huevos, quesos y otros productos lácteos. No se recomienda el consumo de alcohol (vino y cerveza) ya que existen potenciales efectos adversos.
Mantener una buena hidratación. La hidratación es uno de los pilares básicos de la alimentación saludable en toda la población, un aspecto especialmente preocupante en el subgrupo de población de mayor edad (19). También un aspecto a cuidar en la población con sintomatología leve de COVID-10 y que permanecen en el domicilio, especialmente en estados febriles o con síntomas de tos. La recomendación de ingesta de líquidos es
primordial y se debe garantizar el consumo de agua a demanda (según la sensación de sed) o incluso sin dicha sensación, especialmente en persona mayores, garantizando al menos 1,8 litros de líquido al día, prefiriendo siempre el agua como fuente de hidratación.
También pueden ser de gran interés el consumo de caldos vegetales, caldos de carne y de pescado (desgrasados), infusiones y té. Una dieta rica en frutas y hortalizas también contribuye a la ingesta de agua.
Elegir el consumo de productos integrales y legumbres. Los cereales y derivados y legumbres son la base la base de la alimentación y dos grupos de alimentos que forman parte de un patrón alimentario saludable (20,21). Se recomienda elegir cereales integrales procedentes de grano entero (pan integral, pasta integral, arroz integral), y legumbres guisadas o estofadas, tratando de cocinar estos alimentos con verduras. Dentro de esta recomendación no se incluyen los derivados de cereales que incorporan azúcares y grasas, como son la bollería y pastelería, dejando su consumo en situaciones excepcionales.
Elegir productos lácteos (leche y leches fermentadas/yogur) preferentemente bajos en grasa. Consumo moderado de otros alimentos de origen animal dentro de las recomendaciones saludables.
Elegir el consumo de frutos secos, semillas y aceite de oliva. Evitar los alimentos precocinados y la comida rápida. Todas las medidas complementarias ayudarán al organismo a combatir de mejor manera
la infección por el virus covid-19, una correcta alimentación, aporte de nutrientes e hidratación ayudará a mantener defensas al 100% frente a un infección potencialmente mortal, por lo que las recomendaciones alimenticias ayudarán en forma decisiva y seguramente con éxito al organismo a superar la enfermedad.







